¿Cuál es la primera imagen que te viene a la mente si piensas en Bretaña?

Yo misma me hice esta pregunta antes de viajar hasta esta región del oeste francés y lo que pasó por mi cabeza fueron:

  • Bosques muy verdes
  • Un mar bravo
  • Xirimiri o lluvia “a la donostiarra”
  • Mantequilla
  • Obelix acarreando un menhir
  • Crêpes de chocolate, de Nutella, de mermelada, de todo lo que se te ocurra en plan “gocho”.

¿Esto fue así? ¿Todo se cumplió? Ayyy amiga, tendrás que seguir hasta el final (y por supuesto viajar a Bretaña) para descubrirlo.  😬

Si estás leyendo este artículo es porque en tu mente planea la idea de realizar una ruta por el sur de Bretaña en coche, bien sea porque una amiga ha estado y ha vuelto enamorada, porque te tira lo celta o porque has visto una foto en Instagram y se te han hecho los ojos chiribitas.

Pero… ¿por qué por el sur de Bretaña?

Bretaña es bastaaaaaante grande y recorrerte la región entera te llevará unas 2 semanitas. Esto, si lo haces tranquilamente claro, si vas en plan matapollos puedes hacerlo en 1 pero vas a volver con la lengua fuera y sin disfrutar.

El destino da de sobra para dos viajes, uno por el norte y otro por el sur. Nosotros visitamos el sur y esa es la razón de este artículo. ¡Nos queda pendiente el norte para el futuro!

Bretaña está plagada de pueblos medievales preciosos (muchos de ellos aparecen en el famoso listado de los pueblos más bonitos de Francia), de castillos de cuento, de bosques, de fortalezas, de playas y puertos pesqueros y de restos Neolíticos. Vamos, que si vas en familia o en pareja, tendrás planes al gusto de todos. Lo que se dice un destino de “toma pan y moja”.

Este territorio tiene un encanto único. Esto no lo digo yo (que también) sino un montón de pintores impresionistas como Gauguin que se fueron a vivir un tiempo a Bretaña buscando la auténtica Francia.

A la hora de elegir un destino que visitar, me fio mucho de los pintores. ¿Por qué? Porque saben detectar ese no sé qué que qué sé yo de los sitios, esa cosa indescriptible que se respira en el ambiente: el charme francés.

¿Qué te parece si nos metemos en harina de Crêpe (o mejor dicho de Galette) para preparar el viaje perfecto en coche al sur de Bretaña?

Leer este artículo es como probar una cucharadita de galette de Nutella antes de pedirte una. Sabrás a la perfección a “qué sabe” esta región francesa antes de visitarla y si te va a gustar o no (aunque te adelanto que vas a caer rendida).

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¿Dónde está la Bretaña Francesa?

Que sí, que más o menos sabes que al oeste de Francia pero, si esto fuese un examen y te ponen un mapa de Francia en blanco para que dibujes los límites de Bretaña… te aseguro que muchas pencábamos.

Por ello, te lo pongo fácil con este mapa que te va a situar de un plumazo. Si lo comparamos con una zona conocida, Bretaña equivale a unir Cantabria, País Vasco, La Rioja y un trozo de Navarra. Lo dicho, que en una semana hacerlo todo ni Usain Bolt.

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¿Cómo llegar a Bretaña francesa desde España?

Si tienes la suerte de vivir en el País Vasco o Navarra, desde Hendaya puedes coger el tren SNCF (la Renfe francesa) hasta Burdeos y desde allí hacer transbordo para llegar a Nantes. El viaje dura unas 6 horas y media en total.

Ojo, el tren de Burdeos a Nantes NO tiene cafetería así que tendrás que llevarte la manducatoria y agua para que no se te haga un agujero en el estómago. El de Hendaya a Burdeos puede que tenga o puede que no, depende si es el que va hasta París (entonces sí tiene cafetería) o no. Esto puede parecer una tontería pero… ya nos conocemos. Nos gusta más un bar que un bocadillo de jamón y mejor que lo sepas de antemano para que no te de toda la bajona buscando la cafetería como una loca.

Otra de las curiosidades de viajar en tren francés es que todo el mundo viaja en silencio, nada que ver con el jolgorio de Renfe. Si tienes que hablar por teléfono, mejor sal a la zona entre vagones o te echaran la bronca.

La otra opción para llegar a Bretaña desde España es el avión. Tienes vuelos directos hasta Nantes desde:

  • Alicante
  • Barcelona
  • Valencia
  • Madrid
  • Málaga
  • Menorca
  • Palma de Mallorca
  • Sevilla
  • Gran Canaria
  • Fuerteventura
  • Santa Cruz de Tenerife

No tomes esto a «pies juntillas», ya sabes que las compañías van cambiando las rutas como les place y no todos los meses hay vuelos directos a los mismos sitios. Por ello, antes de venirte arriba al ver tu ciudad en este listado (a no ser que seas de Madrid o Barcelona), comprueba en algún comparador de vuelos si tienes vuelo directo el mes que quieres viajar.

Y la última opción es el coche. Si tienes muchos días o eres de la zona norte de España que hace frontera con Francia, puedes plantearte viajar hasta Bretaña en coche.

Para que te hagas una idea, desde San Sebastián hasta Nantes tienes 5h y media – 6h de coche (sin paradas).

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¿Cuántos días necesito para recorrer el sur de Bretaña?

Ya lo he comentado más arriba (y has comprobado con el mapa) que Bretaña es una región bastante extensa. Como mínimo te diría que necesitas 5 días para visitar el sur y lo perfecto sería una semana.

Todo esto con una forma de viajar tranquila, haciendo fotos, tomando cerveza, comiendo galettes, viendo cómo trabajan los artesanos y paseando. Lo que todos tenemos en mente como vacaciones y no como un listado de lugares que tachar.

Quizás encuentres en internet otra recomendación de muchos menos días para visitar todo Bretaña pero no es mi estilo de viaje ni mi recomendación. Sí, yo también lo he hecho cuando era más joven y me recorría medio Tailandia en 10 días pero… aayyyy treintena…, ya no busco ni quiero eso.

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¿Dónde alquilar un coche en Bretaña?

Vale, ok, ya estás en Nantes, ¿y ahora qué?

Olvídate de querer recorrer Bretaña en transporte público. La mejor opción sin duda es un coche de alquiler.

Nada más salir de la estación de tren de Nantes, a 5 min caminando desde la puerta en línea recta están las oficinas de diferentes empresas de alquiler de coches. Nosotros cogimos un coche pequeño de 5 plazas y perfecto, no necesitas más (a no ser que seas muy friki de los coches y quieras alquilar el cochazo del siglo, ahí ya… ancha es Castilla y la tarjeta de crédito).

En cuanto a la conducción, ningún problema. Los franceses son bastante cautos conduciendo (si has conducido en Italia, te parecerán jubilados a su lado).

Las carreteras están muy bien y prácticamente son rectas eternas que cruzan de este a oeste todo Bretaña. Eso sí, hay bastante circulación a cualquier hora.

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¿Dónde alojarse en Bretaña?

Hoteles para dormir en el sur de Bretaña
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Clima en Bretaña

El clima depende obviamente de la época del año en la que viajes pero, en general, el tiempo en Bretaña es como en el norte de España. Un poquito cabrón, puñetero.

Es decir, lluvia que llega de repente tras un sol de justicia. Sol y nubes con más nubes que sol y fresquete. Que sí, que un día puedes estar a 30º pero de repente… zasca, cambio radical.

Yo me vine muy arriba viajando a finales de mayo y me llené la maleta de vestidos veraniegos como si me fuese a Córdoba. Error.

Llena la maleta de jerseys, camisetas de rayas para vestir al estilo bretón, algún que otro vestido de postureo si quieres y lo más importante: un chubasquero. Lo vas a utilizar algún día seguro (aunque viajes a Bretaña en agosto). ¿Y si se te olvida? Tranquila, los venden por todos los sitios, por algo será.

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¿Qué ver? ¿Qué zonas del sur de Bretaña son más bonitas?

Este es mi listado de lugares y experiencias imperdibles en el sur de Bretaña:

  • Tomarte una galette en el café Breton de Rochefort-en Terre y pasear sin rumbo fijo pero con los ojos bien abiertos.
  • Descubrir la Bretaña más auténtica en Locronan y ponerte «como el quico» de kouign-amann (típicos pasteles de mantequilla bretones) en la Boulangerie Le Guillou.
  • Ver cómo realizan cerámica pintada a mano en Quimper
  • Visitar Armor-Lux, la empresa que fabrica las típicas camisetas marineras bretonas
  • Catar la sidra bretona en la sidrería Manoir Des Kinkis
  • Relajarte en Pont Aven como lo hizo Gauguin paseando junto al río
  • Descubrir la ciudadela de Port-Louis y el Museo de la Compañía de las Indias Orientales que alberga en su interior.
  • Navegar por el canal de Brest en Malestroit y sentir la magia que envuelve la atmósfera en esa zona.
  • Recorrer Josselin y sentirte una princesa del medievo
  • Comer ostras en Carnac tras un día de playa
  • Visitar los Menhires de Carnac y Monteneuf para descubrir que Obelix no fue el que puso allí todas esas hileras de piedras.
  • Darse un homenaje en el restaurante Maison Tiegezh en Guer, en el restaurante Itasoa de Carnac y el restaurante Débonnaire de Lorient. Mis top 3 del viaje.
  • Sentirte marinera en los puertos de Saint-Goustan y Doëlan.
  • Avistar los tejados de pizarra de Quimper desde una de las agujas de la catedral.

Después de esta chapa que te has metido entre pecho y espalda, seguro que tienes los ojillos inyectados en sangre de leer, leer, leer, apuntar, leer, leer… espero haberte inspirado y aclarado la cabeza un poco para organizar tu viaje por el sur de Bretaña.

Á bientôt

 

Ojo, algo que NUNCA te puede faltar si viajas por libre es un seguro de viaje (sí, aunque viajes por Europa).

La tarjeta sanitaria europea te da los mismos derechos de sus habitantes pero te aseguro que, en la mayoría de países, las condiciones no son tan buenas como en España. En muchos hay que pagar la visita médica, por ejemplo.

Un seguro de viaje, además de cubrir todo esto, incluye problemas con tu equipaje, robos, repatriación o traslado de un familiar en caso de hospitalización. Cosas que no incluye la tarjeta sanitaria europea.

Yo también he viajado en el pasado a lo loco pensando que nunca me iba a ocurrir nada pero… “al que anda le pasa”. Esto es como las vacunas, por favor, coge un seguro, el que más rabia te de pero lleva siempre uno. Si lo reservas desde aquí, te llevas un 5% de descuento por ser lector de este blog.

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